sábado, 26 de octubre de 2019

Los comunes. Volumen 3

Leí en Bok junto a poetas que quiero y admiro. Estuvo hermoso.
Yo venía de un viernes de destrucción escolar y recién entré en calor en el tercer poema.
Había hecho una selección de Hija natural que no completé porque me gusta dejarme llevar por la improvisación de mis sensaciones del momento y el ánimo del público. Empecé con "Nenúfares" y me encantó sentirme medio Lorca surrealista, medio nena boba con las patas en el agua.
Luego leí, "Desengualichada" para entrar en modo conchuda y sostener mis extremos y mis narratividades intermedias.
El tercero, punto más alto de mi lectura, fue "Juana y las voces" que jamás había leído en voz alta y resultó potente, sonoro, hasta le agregué algunas repeticiones para mostrar esa voz de dios puteador y empoderante.
Luego "Los barcos y los globos" que me gusta mucho porque me hace hacer pucheros y me da permiso para tener miedo.
"Hija natural" porque todavía no sé si funcionan esos poemas biográficos de herencia biográfica. Los de la serie de mi abuela Celia y la tía Inés, digo. Me parece que todavía necesitan masticado.
Y ahí me agarraron las ganas de ya sentarme y dije que terminábamos con uno dulce: "Pájaro mi amor" y la gente dijo "Aaaaaaaaa" y me sonrió.

domingo, 8 de septiembre de 2019

Una canción nacida de una novela

Eugenie y María en la mesa de la cocina


Canción basada en un episodio de La vida de los elfos, de Muriel Barbery


lam
Un amanecer en que Eugenie
MIM
Bajó a la cocina
rem lam MIM
se detuvo en seco ante la gran mesa
lam
donde comían.


Allí sólo había una cafetera
de barro cocida
un vaso de agua y tres dientes de ajo
en la oscuridad.


LAM
Saborea la quietud
MIM REM
de la sala todavía tibia donde
LAM
una familia ha cenado
MIM
y comprende que María,
que a veces atraviesa la casa
REM LAM
en las horas sombrías del sueño,
MIM
ha cambiado de sitio
REM LAM
los tres dientes de ajo y el vaso de agua
MIM
y con ello ha cambiado
LAM
el espacio por completo.



Euge no conoce más belleza que
el vuelo de un pájaro
auroras del bosque y las risas de
les niñes querides.


Pero lo que ha hecho sobre aquella mesa
en sueños María
Corteja lo divino y Eugenie recibe
el amor y el arte en su corazón.

Una canción nueva

LA DESBORDANTE PAULA IRUPÉ



DO
Que quererme muy poquito
SOL
es muy fácil ya lo sé
lam
problema es quererme tanto
SOL
como creo merecer.


Que no haga ya tragedia
me dijo cuando se fue
tantos tantos tantos días
me costó a mí entender:


Que si no puede quererme
no es tan grave, qué va a hacer…
Minimicemos la cosa
que total ya me olvidé:


Que tu corazón chiquito
quiere así como está bien
y no entiende esta marea
que te revuelca a mis pies.


No te preocupes, querida,
nada nada me debés
que si en tu vida no falto
es porque siempre sobré.

De poeta a cantautora

Me debo a mí misma esta entrada, en este blog, para anotar cuánto de común y de distancia hay entre escribir poesía y componer canciones. Claro que la manía por las letras la tuve siempre, y la música "pelada", sin palabras, poco me emociona. Pero lo digo y es mentira: la música lleva y trae las palabras de un modo que no puede hacer el papel o la mirada sola o la voz sin melodía y sin ritmo (si es que eso es posible de algún modo).

Desde que mi profe de guitarra me propuso componer desde la armonía y con la guitarra, noté que no tenía nada que ver con ponerle música a un poema. A partir de acordes y rasgueos empecé a usar mi voz sólo como instrumento: lo primero que salió fue un tarareo sobre rasgueo de zamba. Qué decir viene siempre después. Claro que mis temas y obsesiones son los mismos o fluyen hacia los mismos puntos, pero nunca es lo mismo aquello que me animo a cantar y aquellos que guardo en un libro de papel.

La semana pasada fue mi primer ciclo como cantautora y mostrar, tirar al aire con micrófono y guitarra amplificada, esas palabras, no se parecía en nada a leer mis poemas. Cada canción está mucho más viva y más separada de mí que cualquier poema. Cada estribillo, cada estrofa que puede ser repetida o coreada por otres, tiene una vida lejos mío que me emociona y me llena de vértigo y ganas de hacer más y más.

Es muy bello.

Pequeñas Editoriales de Poesía Argentina

Estuve ayer en la Feria de Pequeñas editoriales de poesía argentina. Hermoso espacio, idea y realización. Me sentí en mi lugar y redonda. Mi primer editor, Carlos Pereiro de Ediciones del Dock, al que quiero tanto por mi recorrido con él para sacar Mi tren monoplaza en 2010 y por su labor durante tantos años con la edición de poesía, me presentó al editor de Revista La guacha diciendo: "Ella es del palo". Y yo me lo tomé muy en serio, muy como recibiendo el honor que me merezco.

Me tomé una pinta de cerveza tirada, me comí dos empanadas de queso y cebolla, hablé con todas las editoras y poetas sueltas por el salón, hice que Natalia Litvinova me firmara su libro, me resigné a no llevarme la poesía reunida de Andruetto, ni la de Maky Corvalán, ni la de Irene Gruss porque elegí libros más chiquitos, pensados como cuerpas únicas. Y me gasté todo el efectivo que pude sacar del cajero porque cobré ayer, porque comprar poesía no es un trámite monetario sino un intercambio de amor en papeles y porque el mes pasado fue, sin exagerar y contra toda situación nacional, la primera vez en mi puta vida que llego con guita a fin de mes. Estoy creciendo y lo festejo como se me canta.



jueves, 25 de julio de 2019

"Los comunes": Ciclo de poesía en Bok ug kaffi




Fue el inicio el viernes pasado. Suelo tener muchos conflictos con los ciclos de poesía y, lo mismo que con tantas cosas actualmente en mi vida, trato de decidir por calentura y no buscarle mucho la vuelta.
En este caso jugaban a favor el lugar que amo, la gente que organiza que quiero tanto y me hace sentir correspondida y el hecho de que ya he discutido en varias oportunidades sobre la necesidad de lectura de poetas vives, por poetas vives, inclusive en una zona tan muerta y careta como Bella Vista (salvo raras excepciones como la que me ocupa en este instante).
Así que fui y fue genial. El amigo al que había caratulado como "estrella" de la noche estaba apestado y no llegó. Pero les organizadores repararon la falta divinamente leyendo sus versos (que a veces, por no decir siempre, la misma cosa puede ser catástrofe o apenas meandro para navegar con dulzura). La amiga poeta que llegaba con hija música estuvieron deslumbrantes juntas y por separado, además del plus que significó para mí ver a madre e hija componiendo y exponiendo e, incluso, tematizando sobre abuela y linaje materno.
También descubrí a un poeta que no había leído nunca, me compré su libro y se lo hice dedicármelo. Otro de los hitos de todo ciclo de poesía: el descubrimiento, ese evento epifánico que ya le da sentido a todo lo demás.
Y si hasta ahí hubiera sido genial, aún hubo más. Otra de mis discusiones recurrentes tiene que ver con el sentido, la belleza o la inutilidad decadente del micrófono abierto. El riesgo que implica ver qué hay en la sala, medir los egos, limarlos contra el propio, es algo que poca gente soporta. Así que cuando Tito abrió con tanta alegría el espacio para que leamos, yo dije que no. Pero me quedé a escuchar y, como es normal, escuché cosas que me gustaron, cosas que detesté y otras que ni fu ni fa. Pero el efecto fue el mejor: me dieron ganas de leer ahí. Busqué mis dos libritos en los estantes caseros y cotidianos de BOK y me puse mi careta de poeta graciosa: Leí dos de Mi tren e ironicé sobre todo lo que una es capaz de decir a los 20 años: "He muerto esta noche" y "No entregues". Claro que había gente de 20 en la sala que me contestó que no era tan así, que usó la palabra "intensa" para referirse a mí y le retruqué con un "yo lo llamo ser conchuda" y amé ese diálogo que siempre sé construir cuando leo en público y me había olvidado que me gusta tanto (desde el 2016 que no me presentaba en ningún lado). Prometí leer un poema titulado "La conchuda feliz" pero, fallido, era "La cornuda feliz" aunque sí usaba la palabrita prometido. Y cerré con "uno lindo": "Los gatos suelen sentarse en la ventanas".
Chin pum.

jueves, 18 de abril de 2019

Ganarlo y estar obligada a ir a Navarra en octubre de 2020

XXV Certamen Internacional de Poesía María del Villar 2019

Fecha: 1/8/2019. Premio: escultura y publicación. Ámbito: internacional. Admite envíos por Internet. Género: poesía. Organizador: Fundación María del Villar Berruezo, Tafalla (España).

jueves, 21 de marzo de 2019

Edición limitadísima

De la edición de 5 ejemplares de Hija Natural y 5 de La tía Inés (apartado incluido en Hija Natural), sé que Silvana, Mabel y Fernando tienen tres ejemplares del completo, yo me quedé con uno, ¿y quién más tiene un ejemplar? Me olvidé de anotar o ponerle un hilito a cada tesoro cosido a mano para recuperar su ubicación.

No el Vicente Huidobro

Bueno, ya supe que no lo gané. Lo bueno es que se va a hacer todos los años, que parece serio y buscado por muchos poetas porque se presentaron 784 poemarios, la entrega se hizo en guita, edición y ceremonia y todo hermoso y prolijo. No iré este año como poeta a Chile pero quizás vaya como académica o lo reprograme para el año que viene.

La otra consecuencia inmediata del no-premio para mí es que tengo libro inédito a disponibilidad para buscar editores o concurso. O que puedo ir compartiendo poemas que tenía escondiditos. O reclamar reedición y presentación artesanal en Vasalissa.

Día Internacional de la Poesía


Paula Irupé Salmoiraghi ha compartido una publicación.
2 horas
Liliana Ruiz está con Daniela Álvarez Camozzi y 14 personas más.
Celebramos el Día Internacional de la Poesía con todas las obras publicadas de nuestra colecci{on que pronto se agranda.
¡Que nunca nos falte la poesía!