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domingo, 3 de enero de 2021

A la mañana me sentaba

 L'île sans fleuve: Simone de Beauvoir à la páge 50 de La force de l'âge




Le matin

je m'asseyais avec un livre

dans une espèce d´íle

couverte de broussailles

qu'on gagnait facilement

sans se mouiller les pieds

car le fleuve

était presque à sec.


No es lo mismo que decir:

A la mañana, me sentaba

con un libro en una especie

de isla cubierta de maleza

a la que se llegaba fácilmente

sin mojarse los pies porque el río

estaba casi seco.


Que ce n'est pas la même chose que dire:

Cuando dejaba de torrar

llevaba mi culo pesado

a leer en un montón de yuyos

que hubiera sido una isla

si el río tuviera agua

en vez de ser esa zanja resquebrajada

que cruzamos a zancadas y en patas.


Ou meme encore:

Suit moi dans l´île

oú je me mets à lire

cuando j'en ai besoin

et je ne pense qu´a toi,

mon courant d´eau invisible.


(Pedir traducción a la autora

que la susurrará en tu oído incluso

si elle est morte ou lointaine)




Paula Irupé Salmoiraghi. De su libro en preparación Simone poeta.

lunes, 9 de noviembre de 2020

4 poemas escritos detrás de Los detectives salvajes

  14 de octubre de 2020

Ovejas


Mi hija no cree

ser parte de esta familia.

La tratamos muy mal por eso.

Por malparida, por

desagradecida, a lo mejor

es por eso que no se siente

parte de esta familia.


Pienso qué fue primero:

¿el rencor o el desprecio?

¿la indiferencia o la distancia?

¿el desapego o el abandono?

¿la soledad o la envidia?

¿la maledicencia o la preocupación

por esconder de nosotres mismes

a la que nos muestra rebaño

en su negrura?



10 de noviembre de 2020

La vida según mis perros


Cuando estés inquieta

mirá a tus perros revolcarse

en el pasto recién cortado,

miralos

rascarse las pulgas y chuparse el pito

uno al otro,

dejá que te huelan

y que se metan

entre tus patas para golpearte

los muslos con sus colas peludas.


Si hay agua fresca en el tacho de helado

nada puede estar tan mal.



Los perros sueltos


¿Por qué tiene los perros

que salir todos los días?

¿Por qué tengo que abrirles

la puerta y el portón,

dejarlos correr por la vereda,

ladrarle a les vecines,

pelear con otros perros,

comer sobras ajenas,

hacer guardia en la puerta

de las perras en celo,

torear a los ciclistas,

odiar a los niños con gomera

y a los viejos con piedras,

arriesgarse

a las frenadas del bondi y a los autos

locos por esquivar

el lomo de burro de la esquina?

¿Por qué no pueden, ingratos,

quedarse quietos, echados

debajo de la mesa?



Tremendismo animal


Tu perro no morirá

bajo las ruedas de ese auto,

ni las de ese, ni ese, ni ese otro.

No necesitás

contar cada auto que pasa

ni sentir alivio

por la supervivencia de uno más.

No hay

en tu calle

peligro de muerte.

Ni siquiera

necesitás repetírtelo

(oralmente y por escrito)

tantas tantas veces

que terminás agotada la jornada

aunque parece que no

hiciste absolutamente nada.




Paula Irupé Salmoiraghi. (Inéditos. Calientes. Recientes.)


martes, 18 de agosto de 2020

Un vómito en etapa de limpieza y el otro en las arcadas

 Escribí poemas toda mi vida, todo el tiempo, sin interrupciones en ningún momento de mi vida. Pero eran poemas sueltos, como hacer pis de necesarios y urgentes, decía yo. Y luego los "armaba" para lo que fue Mi tren monoplaza y El cajón de las manzanas podridas.

Ahora me salen por libros: ya temáticos, ya en manada. Y empiezan y terminan. Hace una semana terminé el más extraño de todos porque CF y porque universo ficcional como nunca. Hace dos días empecé uno sobre el odio, quizás se llame "Odio acumulado" (aunque mi lectore más cercane dice que le gusta más "El libro del odio"). Y lo nuevo no es el efecto vomitado de los inicios de escritura sino el odio mismo: qué sentimiento más extraño para mí. Espero exorcizarlo pronto y ya no sentirlo más.

lunes, 24 de marzo de 2014

Inmutabilidad de lo mutable

No quiero que se esconda el sol.
Ni que amanezca.

No quiero que salga la luna.
Ni dejar de verla.

Me angustia el paso el recorrido
que termine este día que venga otro.
Me hace ruido la cabeza cuando trato
de entender
de no sufrir
de no tener miedo de llorar
cuando estoy siendo feliz.

domingo, 25 de marzo de 2012

Descarados borroneos junto a Kawabata

Consejo de mi padre:
Lavar mi pelo
con agua de esta lluvia.


Debo juntar el agua
de la tormenta
para enjuagar mi pelo.


Ella rompió la carta
y los pedazos
guardaron el secreto.



Pedazos de tu carta.
El viento lleva
su secreto a otra parte.



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