Ya empecé a acumular poemas como quien no quiere la cosa: 32 páginas ya. Se llama El comienzo de la era anarkofeminista.
martes, 11 de noviembre de 2025
miércoles, 31 de julio de 2024
Recién anoté esto en mi otra bloga
Se me ocurrió (quizás ya se me había ocurrido antes y hasta lo había anotado por acá o incluso ya cumplido) que algunas de las entradas de este y mis otros blogs son, o peden llevar a ser, lindos poemas. Entonces, escribir, armar, libro nuevo de poemas bobos, epifánicos, de recién levantada, confesiones de.
Agrego acá: ¿Se podría llamar: Poeta bloguera o bloguera poeta? ¿Le quedaría a mis poetas rasgos de blog? ¿Cuales? ¿Mejor volcarse hacia el amor a ser boba? ¿Existe la palabra "bobez"? ¿Y si se llamase "Elogio de la bobez"? ¿"La vieja bba"? Jajaja. ¿"Llegar a boba"? ¿"Boba a los 50-60"?
domingo, 22 de agosto de 2021
La vieja feminista que se volvió poeta conceptual
Kilombo, tras kilombo, tras kilombo, ya sabemos. Pero en medio de X, me mandé como primera expositora en el práctico de mi nueva materia preferida: TELF con Laurita Arnés y María José Punte. Elegí hablar de Manifiesto cyborg porque era inevitable, porque se me cae la baba de solo decirlo. Ni siquiera era un texto en oferta para ser expuesto pero la profe me aceptó y ahí me mandé: video de 17 minutos con poema mío incluido y vanagloria expresa de lo que leí y lo que no leí de la autora y de las autoras que ella cita.
Lo mandé en sábado con alto escándalo de preguntas por campus y grupas de wasap y drive y mail. La profe me contestó en domingo y usó la palabra "entusiasmo" para festejarme y hasta dobló la apuesta tirándome la de hacer trabajo final en forma de largo poema que dé cuenta de mis aprendizajes en el cuatrimestre. Basta para mí, basta para todes.
Acabo de abrir un archivo/libro nuevo: su título es: La vieja feminista que se volvió poeta conceptual.
Suena más monterrosiano que harawadiano pero me gusta.
martes, 18 de agosto de 2020
Un vómito en etapa de limpieza y el otro en las arcadas
Escribí poemas toda mi vida, todo el tiempo, sin interrupciones en ningún momento de mi vida. Pero eran poemas sueltos, como hacer pis de necesarios y urgentes, decía yo. Y luego los "armaba" para lo que fue Mi tren monoplaza y El cajón de las manzanas podridas.
Ahora me salen por libros: ya temáticos, ya en manada. Y empiezan y terminan. Hace una semana terminé el más extraño de todos porque CF y porque universo ficcional como nunca. Hace dos días empecé uno sobre el odio, quizás se llame "Odio acumulado" (aunque mi lectore más cercane dice que le gusta más "El libro del odio"). Y lo nuevo no es el efecto vomitado de los inicios de escritura sino el odio mismo: qué sentimiento más extraño para mí. Espero exorcizarlo pronto y ya no sentirlo más.