viernes, 24 de julio de 2026

Ya que estoy te pongo otro con isla

 ISLA




Era una isla tenía los costados

gastados comidos por la corriente.


Era un islote

apenas una piedra

inmóvil entre el agua que corría

que mordía su cintura 

que endurecía sus pies

que

la congelaba.


Tenía sal en la boca

y no podía cerrarla.


Era una isla indefensa.

Era una isla

cuadrada.


Estaba dura pero el agua 

se llevaba sus pedazos

La limaba

corroía

desgastaba.


La marea por sus piernas

dejaba espuma quemada.

La luna llamaba al agua

y ella tiesa se quedaba.


Jamás comprendió un llamado

jamás levantó la cara

no supo extender los brazos

ni romper la correntada.


Nunca conoció conquista

jamás su arena pisaba

La curiosidad del hombre.

Nadie supo lo que esconde

la triste musgosa selva

que se acurruca en el centro

al fondo

mediterránea

la selva de árboles pobres

miedosos

heridos

torpes

que algún día correrán hacia la playa.


Correrán a reclamarle a la marea

los pedazos que se lleva

que se roba

que abandona

islas

islotes

piedras

flotando

haciendo poemas

entre los golpes del agua.



De Mi tren monoplaza, Ediciones del Dock (2010)


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