La semana pasada fui a Zona Futuro en la Feria del Libro porque se hacía una presentación de 7 editoriales nuevas y mi editora rosarina quería anunciar a los ganadores de la convocatoria 2016. Me dio tanto autoboicot que ni la cámara llevé. Y la Feria estaba insoportable de gente. Pero entré igual, a pesar del amuche y el pánico, y estuvo genial el encuentro. Conocí a Liliana Ruiz, leí y acordé pautas para mi contrato, hablamos de tapas y fotos y secretitos de la selección y el jurado. Fue muy lindo. Pero yo sigo como entre nubes. Sin hacerme mucho cargo. Como dormida, como anestesiada, sosteniendo las riendas de la felicidad porque le tengo fobia al desboque que tanto anhelo de mis caballos.
Mientras, saco unas fotitos a ver si, de casualidad capto alguna de las ideas que me rondan: Acumulación caótica y creadora, materiales nobles y reciclables, ecosistema doméstico, despelotes varios, mermeladas, tejidos y amores que renacen.
lunes, 16 de mayo de 2016
domingo, 24 de abril de 2016
Mi tren con Gio Rivero
Paula Irupé Salmoiraghi ha compartido la publicación de Gio Rivero.
Gio Rivero
Desde hace días que vengo celebrando el Día del Libro. Me explico: como casi siempre cedo a las tentaciones, caí redondita en la cadena matemática: "Regale 1 libro y reciba 10". Cuando ya estaba "atrapada", experimenté un par de momentos de arrepentimiento -"ay, pero si yo ni tiempo tengo", "y de yapa ahora tengo que seducir a otros regaladores de libros, pobrecitos...", "¿funcionará?"-, pero el sentido común obra maravillas, de modo que llegué a la fresca conclusión de que mi apuesta consistía en un solo libro y muchas posibilidades. Ganancia total.
Y así fue. Como les conté, a mi buzón me han llegado libros insospechados, hermosos, sorpresivos. Por ejemplo, los dos bellos poemarios que me envió Paula Irupé Salmoiraghi y que ya comencé a leer porque la poesía siempre me salva. Del tedio o de los callejones que se cierran, leer/sentir poesía siempre me salva. ¡Gracias, Paula!
Además está esa otra ley científica infalible: un libro atrae otro libro. Son como los imanes y la puerta del refrigerador, así de poderoso su sex appeal! Por eso, recibí con alegría-morbo de púber el libro del gran Píter Ortega que ayer nos regaló Antonio Cardentey y que justamente se abre con un magnífico prólogo suyo. "El peso de una isla en el amor de un pueblo" es un brillante conjunto de ensayos en los que el crítico cubano se luce, como dice Cardentey, como un verdadero "Lady Gaga de la crítica de arte".
Lucky, lucky me!
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